CAE e insuflado de celulosa o viceversa. Poque los CAE por insuflado de celulosa pueden permitir que el propietario de una vivienda obtenga una contraprestación por el ahorro energético generado al aislar paredes, techos, tejados o buhardillas.
El insuflado reduce el intercambio de calor a través de los cerramientos y, por tanto, la energía necesaria para mantener una temperatura confortable. Si ese ahorro puede calcularse y justificarse conforme a una ficha oficial, podrá convertirse en Certificados de Ahorro Energético.
Sin embargo, no todos los trabajos generan automáticamente CAE. El resultado dependerá del elemento tratado, la superficie, la zona climática, las prestaciones del aislamiento y, especialmente, la documentación disponible.
Índice de contenidos:
¿Cómo funciona el insuflado de celulosa?
El insuflado consiste en introducir fibras de celulosa en una cámara o cavidad mediante maquinaria neumática.
Antes de instalarla, se inspecciona el cerramiento para comprobar:
- La existencia y continuidad de la cámara.
- Su espesor.
- La presencia de obstáculos.
- El estado de la pared o cubierta.
- La posible existencia de humedades.
- Los puntos desde los que se realizará el insuflado.
El material se introduce con una densidad controlada para rellenar el espacio y crear una capa aislante continua.
En buhardillas no transitables también puede aplicarse mediante soplado abierto, formando una manta sobre el forjado que separa la vivienda calefactada del espacio bajo cubierta.
Puedes ampliar la información en nuestra guía sobre insuflado de celulosa en cámaras de aire.
CAE e insuflado de celulosa ¿Por qué puede generar ahorro certificable?
Una cámara vacía o con un aislamiento insuficiente permite que el calor atraviese fácilmente el cerramiento.
Al rellenarla con celulosa, se reduce su transmitancia térmica. La vivienda pierde menos calor en invierno y recibe menos calor del exterior durante el verano. Como consecuencia, disminuye la energía necesaria para calefacción y refrigeración.
El sistema CAE no mide únicamente la reducción observada en una factura. Aplica métodos normalizados que consideran las características del edificio, la superficie y la zona climática.
Esto permite estimar un ahorro anual comparable y verificable.
Insuflado en paredes: aplicación de la ficha RES020
Cuando se aíslan las cámaras de las paredes de una vivienda, la ficha más habitual puede ser la RES020, siempre que la superficie tratada no supere el 25 % de la envolvente térmica total.
El ahorro depende principalmente de:
- La transmitancia inicial de la pared.
- La transmitancia después del insuflado.
- La superficie aislada.
- La zona climática.
Para calcular la transmitancia inicial hay que conocer o estimar las capas que componen la pared: revestimientos, ladrillos, cámara y otros materiales.
Después se incorpora la resistencia térmica aportada por la celulosa. Esta dependerá del espesor disponible y de la conductividad declarada por el fabricante.
La actuación deberá documentarse mediante fotografías, mediciones, cálculos, factura, certificado técnico y acreditación de la empresa instaladora.
Aistercel ofrece soluciones de aislamiento térmico de paredes con celulosa que permiten rellenar la cámara desde el interior o desde el exterior, según las características del inmueble.
Paredes y cubierta: posible aplicación de la RES010
Si se actúa conjuntamente sobre paredes, cubierta u otros elementos y la superficie supera el 25 % de la envolvente, podría resultar aplicable la ficha RES010.
En este caso, el cálculo se realiza sobre el comportamiento global de la envolvente antes y después de la rehabilitación.
La RES010 exige un certificado energético posterior registrado y cálculos técnicos más amplios, por lo que debe planificarse con especial cuidado.
No es correcto dividir artificialmente una actuación global para intentar tramitarla como varias intervenciones menores. La ficha debe reflejar la realidad técnica y temporal de la obra.
Celulosa en buhardillas: ficha RES022
La RES022 resulta especialmente interesante para viviendas con buhardillas, desvanes o bajo cubiertas no habitables.
La celulosa puede soplarse sobre el forjado hasta alcanzar la resistencia térmica mínima establecida:
- Zona C: 3,8 m²K/W.
- Zona D: 4,0 m²K/W.
- Zona E: 4,7 m²K/W.
Para determinar el espesor se multiplica la resistencia mínima por la conductividad térmica declarada del material. El resultado deberá convertirse a las unidades correspondientes y ajustarse a las instrucciones del fabricante.
Por tanto, hablar de un espesor estándar sin comprobar el producto y la zona climática no es suficiente para preparar el expediente.
La ficha solo puede utilizarse en zonas C, D o E. En Catalunya hay municipios situados en diferentes zonas, por lo que se debe comprobar la clasificación correspondiente al emplazamiento y su altitud.
También es imprescindible que el espacio bajo cubierta no sea habitable. Si se utiliza como dormitorio, despacho o estancia acondicionada, no encajará en la RES022.
Ejemplo orientativo de cálculo en una buhardilla
Supongamos una vivienda construida antes de 1978, situada en una zona climática C, en la que se aíslan 100 m² de forjado bajo una buhardilla no habitable.
La tabla de la RES022 asigna a las viviendas anteriores a 1978 en zona C un valor de ahorro de 70 kWh por metro cuadrado.
El ahorro inicial sería:
100 m² × 70 kWh/m² = 7.000 kWh anuales
Sin embargo, la ficha establece un límite: el ahorro reconocido no puede superar el 50 % del consumo de energía final destinado a calefacción reflejado en el certificado energético anterior.
Si ese consumo fuera de 10.000 kWh al año, el máximo reconocible sería:
50 % de 10.000 kWh = 5.000 kWh anuales
En este supuesto, la actuación podría generar como máximo 5.000 CAE, no 7.000.
La contraprestación se calcularía multiplicando los 5.000 kWh certificados por el precio unitario acordado. Este ejemplo es únicamente orientativo y no sustituye el cálculo técnico ni la verificación.
Documentación que debe aportar el aislamiento
Para que el insuflado pueda generar CAE, es recomendable reunir la documentación desde el primer momento.
Antes de la intervención
- Dirección y referencia catastral.
- Año de construcción.
- Zona climática.
- Certificado energético cuando lo exija la ficha.
- Fotografías generales.
- Fotografías de los cerramientos.
- Mediciones de superficie.
- Descripción del estado inicial.
- Espesor disponible en las cámaras.
- Identificación de los elementos que forman la envolvente.
Durante los trabajos
- Fotografías del proceso.
- Fecha de inicio.
- Material empleado.
- Número de sacos o cantidad instalada.
- Lotes del producto.
- Superficie tratada.
- Espesor y densidad de aplicación.
- Incidencias encontradas.
Después de la intervención
- Fotografías finales.
- Factura detallada.
- Certificado del responsable.
- Ficha técnica del material.
- Declaración de Prestaciones.
- Marcado CE, si corresponde.
- Ficha de datos de seguridad.
- Instrucciones del fabricante.
- Acreditación REA de la empresa.
- Certificado energético final si resulta obligatorio.
En la RES022, las fotografías anteriores y posteriores deben realizarse obligatoriamente desde un punto de vista equivalente e incluir referencias fijas.
¿Qué debe aparecer en la factura?
Una factura genérica dificulta la verificación. Es recomendable que identifique:
- Tipo de aislamiento.
- Marca o referencia del producto.
- Zona de la vivienda.
- Superficie tratada.
- Espesor aplicado.
- Sistema de instalación.
- Fecha de ejecución.
La factura debe cumplir los requisitos fiscales ordinarios y ser coherente con el presupuesto, el informe fotográfico y el certificado técnico.
¿Puedo tramitar el CAE si ya insuflé celulosa en la vivienda?
Es posible estudiar actuaciones iniciadas después del 26 de enero de 2023 que todavía se encuentren dentro del plazo de registro.
El primer paso será comprobar qué documentos se conservan. Si existen facturas, fotografías anteriores, información del producto y mediciones, puede haber opciones de reconstruir el expediente.
La situación es más difícil si:
- No hay fotografías previas.
- Se desconoce qué material se instaló.
- La factura no describe la actuación.
- No puede acreditarse el espesor.
- No se conoce la superficie tratada.
- La empresa no conserva información de la obra.
- Ha transcurrido el plazo de tres años.
En estos casos será el sujeto delegado y, posteriormente, el verificador quien determine si las pruebas disponibles son suficientes.
¿Cuánto puede reducir el coste del aislamiento?
No se puede ofrecer una cifra universal sin calcular el ahorro y conocer el precio acordado por kWh.
El importe final dependerá de:
- Superficie aislada.
- Mejora de la transmitancia.
- Zona climática.
- Año de construcción.
- Consumo de calefacción.
- Número de CAE emitidos.
- Precio unitario del convenio.
- Gastos de gestión y verificación.
Por eso es recomendable solicitar una estimación antes de firmar la cesión. El contrato debe explicar con claridad cuánto recibe el propietario y quién asume cada coste.
El CAE no sustituye los beneficios del aislamiento
Aunque la contraprestación económica puede mejorar el retorno de la inversión, el principal beneficio del insuflado se obtiene durante la vida útil del aislamiento.
Una vivienda bien aislada necesita menos energía para mantener el confort, reduce su exposición a las variaciones de temperatura exterior y aprovecha mejor sus sistemas de climatización.
También puede mejorar el comportamiento acústico y disminuir el riesgo de condensaciones superficiales cuando la intervención se ha diseñado correctamente.
Puedes ampliar información en nuestros contenidos sobre aislamiento térmico y ahorro energético y sobre aislamiento de techos con celulosa.
Estudiar la vivienda antes de insuflar
En la relación CAE e insuflado de celulosa, el primer paso es comprobar dónde se producen las pérdidas, cómo está construida la envolvente y qué cámaras pueden rellenarse.
A partir de esa inspección se puede definir el sistema de aislamiento y valorar si la actuación puede encajar en el catálogo CAE. La certificación nunca puede garantizarse antes de completar la verificación, pero una buena planificación aumenta notablemente las posibilidades de éxito.
Si quieres aislar paredes, tejado o buhardilla, puedes contactar con Aistercel para solicitar una valoración de tu vivienda.
También puedes consultar nuestra guía general sobre certificados de ahorro energético para viviendas y el procedimiento completo para solicitar los CAE en Catalunya.
CAE e insuflado de celulosa: Contenido actualizado en agosto de 2026. La viabilidad y cuantía de los CAE dependen de la ficha vigente, la documentación, la verificación independiente y la validación del ICAEN.













