El aislamiento térmico en casas antiguas es una de las intervenciones más eficaces para mejorar el confort interior de una vivienda y reducir significativamente el consumo energético.
En muchas viviendas construidas entre los años 60 y 80, el aislamiento es prácticamente inexistente o muy limitado. Esto provoca pérdidas importantes de calor en invierno y una entrada excesiva de calor en verano, generando un gasto elevado en calefacción y aire acondicionado.
Un buen ejemplo de cómo resolver este problema lo encontramos en una actuación reciente realizada por Aistercel en Corbera de Llobregat, donde se llevó a cabo una intervención completa de aislamiento térmico en una casa antigua mediante celulosa insuflada.
El objetivo era claro: mejorar la eficiencia energética de la vivienda y conseguir una temperatura interior mucho más estable durante todo el año.
Por qué muchas casas antiguas tienen problemas de aislamiento
El aislamiento térmico en casas antiguas es una necesidad cada vez más evidente. Durante décadas, la construcción de viviendas en España no priorizaba la eficiencia energética como lo hace hoy.
Las casas construidas en los años 60 y 70 suelen presentar características muy similares:
- fachadas con cámara de aire sin aislamiento
- cubiertas con protección térmica insuficiente
- puentes térmicos en cajas de persiana
- infiltraciones de aire
En muchos casos, estas viviendas cuentan con cámaras de aire de unos 10 centímetros entre los muros exteriores, pero sin ningún material aislante en su interior.
Durante muchos años se pensó que esta cámara de aire ya aportaba cierta protección térmica. Sin embargo, hoy sabemos que sin un material aislante real la cámara apenas cumple su función.
El resultado es una vivienda que:
- pierde calor rápidamente en invierno
- se recalienta con facilidad en verano
- consume más energía de la necesaria
Por eso, mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas se ha convertido en una de las reformas más recomendables.
Cómo mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas sin grandes obras
Una de las grandes ventajas de las soluciones actuales es que permiten mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas sin necesidad de obras complejas.
En la intervención realizada en Corbera de Llobregat se utilizaron dos soluciones principales:
- Insuflado de celulosa en paredes
- Refuerzo del aislamiento en la cubierta
Este tipo de intervención permite actuar sobre la envolvente de la vivienda, que es la zona donde se producen la mayoría de las pérdidas energéticas.
Insuflado de celulosa en paredes: una solución eficaz para casas antiguas
El insuflado de celulosa es una técnica muy utilizada para mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas.

El proceso consiste en rellenar la cámara de aire existente en las paredes mediante un material aislante que se introduce a presión.
El procedimiento es sencillo:
- Se realizan pequeños orificios en el muro exterior.
- Se introduce la manguera de insuflado.
- La celulosa rellena completamente la cámara de aire.
Una vez finalizado el proceso, los orificios se sellan y la fachada recupera su aspecto original.

Las principales ventajas de este sistema son:
- instalación rápida
- intervención poco invasiva
- mejora inmediata del confort térmico
- reducción del consumo energético
Por este motivo, el insuflado se ha convertido en una de las técnicas más utilizadas para mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas.
El tejado: el punto clave en el aislamiento de una vivienda antigua
Cuando hablamos de aislamiento térmico en casas antiguas, la cubierta suele ser uno de los puntos más importantes.

Durante el invierno, el aire caliente del interior de la vivienda tiende a subir y escapar por la parte superior de la casa.
En verano ocurre lo contrario: el sol calienta el tejado y el calor se transmite al interior.
Por este motivo, en la vivienda de Corbera de Llobregat se aplicó un refuerzo de aislamiento en la cubierta con entre 25 y 30 centímetros de celulosa.
Este espesor permite:
- reducir pérdidas de calor en invierno
- retrasar la entrada de calor en verano
- mejorar el desfase térmico de la vivienda
El desfase térmico es especialmente importante en verano, ya que permite mantener la casa fresca durante más horas.
Resultados: mayor estabilidad térmica en la vivienda
Uno de los aspectos más interesantes de esta actuación es la experiencia del propio propietario.
Antes de realizar el aislamiento, la vivienda perdía calor con mucha rapidez. Incluso utilizando calefacción, la temperatura descendía rápidamente cuando se apagaba.
Tras completar el aislamiento de paredes y cubierta, la casa empezó a mantener la temperatura interior durante más tiempo.
Durante algunos días de invierno, con temperaturas exteriores cercanas a 0 °C, el interior de la vivienda permanecía estable.
Este cambio demuestra hasta qué punto el aislamiento térmico en casas antiguas puede transformar el comportamiento energético de una vivienda.
Ahorro energético en viviendas antiguas
Además del confort, uno de los principales beneficios del aislamiento térmico en casas antiguas es la reducción del consumo energético.
En la vivienda de este caso práctico, el sistema de calefacción funciona con gasoil y tenía un consumo aproximado de 2.000 euros anuales.
Cuando se mejora correctamente la envolvente de una vivienda —paredes, cubierta y puntos débiles— los ahorros energéticos pueden superar el 50% del consumo inicial.
Esto significa que:
- la inversión puede amortizarse en pocos años
- se reduce el impacto ambiental
- mejora la calidad de vida en el interior de la vivienda
Ventajas de la celulosa para aislar casas antiguas
La celulosa es uno de los materiales más utilizados actualmente para mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas.
Entre sus principales ventajas destacan:
Excelente comportamiento térmico
Su baja conductividad permite reducir pérdidas de energía.
Gran capacidad de desfase térmico
Ayuda a mantener la casa fresca durante más tiempo en verano.
Material sostenible
Se fabrica a partir de papel reciclado tratado con sales minerales.
Instalación rápida
En muchos casos la intervención puede completarse en un solo día.
Mejora del aislamiento acústico
También reduce la transmisión de ruidos entre exterior e interior.
Mejorar la eficiencia energética de viviendas construidas antes de 1990
Cada vez más propietarios están apostando por mejorar el aislamiento térmico en casas antiguas como primer paso hacia la eficiencia energética.
Antes de instalar sistemas como aerotermia o placas solares, es fundamental reducir las pérdidas de energía de la vivienda.
De lo contrario, cualquier sistema de climatización tendrá que trabajar más para mantener la temperatura interior.
Por eso, el aislamiento suele ser la reforma con mayor retorno económico y energético.
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